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Laura F

“Un pueblo educado sabrá elegir dirigentes honestos y competentes. Estos elegirán a sus mejores asesores. Un pueblo educado no permite corruptos ni incompetentes. Un pueblo de ignorantes desperdicia sus recursos y se empobrece. Un pueblo ignorante vive de ilusiones. Un pueblo educado sabe diferenciar muy bien un discurso serio, de una charla demagógica. Un pueblo de ignorantes es tierra fértil para el discurso falso.”

Así es como acaba un discurso atribuido a la presidenta de Finlandia, Tarja Halonen, y parece que nos retrata. Por lo visto somos un pueblo muy mal educado, porque hemos permitido corrupción e incompetencia. Pero esto no es de ahora, no; esto viene de lejos, sólo que con el tiempo se nos va acentuando. Siguiendo estas reflexiones es posible entender lo que está pasando en España, y precisando, en la Comunidad Valenciana con los maestros. Llevamos varios años, demasiados diría yo, que nuestros gestores políticos actúan, en materia educativa, a salto de mata. El fracaso escolar no saben cómo afrontarlo y no sabemos de quiénes se asesoran, pero de maestros con experiencia, no.

Siguiendo en la misma y negada línea, ahora se le ocurre a la Conselleria de Educación, un sistema de baremación para el acceso a un puesto de trabajo de maestro, que no tiene ni pies ni cabeza. Por lo visto, estos sesudos ‘profesionales’ que deciden lo mejor en materia educativa, consideran que para mejorar el sistema lo adecuado es que tengan prioridad aquellos que han aprobado una oposición, como garantía de calidad. Es así que los maestros interinos, deben presentarse a estas oposiciones para garantizar que son buenos en su trabajo. Y yo me pregunto si no es bastante oposición el que el maestro/a interino/a que cada año ha trabajado en un centro distinto, al que ha debido adaptarse a las características de sus compañeros, alumnos y formas de trabajar, que ha tenido que buscar estrategias distintas, pedagogías diferentes… ¿Es poca oposición? Lo que un interino de muchos años aporta a sus alumnos, con todos mis respetos, no lo puede aportar un maestro/a recién salido de la universidad. Esto no quiere decir que los llamados ‘novatos’ no sean igualmente válidos, pero se sabe que la experiencia es un grado importantísimo, y en estos tiempos mucho más. Estamos viviendo una época en el que entrar en el aula requiere un par de narices, habilidades y destrezas que sólo dan los años. Y de esto quiere prescindir la Conselleria. Como dice mi abuela: “Esto está pasando de castaño oscuro”. No es normal. No. Sra. Consellera, no. No está aplicando un buen juicio. Más bien es un parche anárquico de quien no sabe lo que lleva entre manos. Lamento profundamente el pesar, daño, tristeza y desprecio que está causando en un sector de profesionales que no se lo merecen. Qué sabe usted de las causas que han llevado a estas personas a no opositar o no haber superado una oposición. Sin embargo la mayoría, por no decir todos los interinos, están doble o triplemente cualificados con diferentes especialidades, que permite, en una sola persona, atender varios aspectos que pueda necesitar o diagnosticar a un niño/a. No. Somos los maestros con mucha ‘mili’ los que le decimos a ustedes: NO. Son ustedes los que no están cualificados para tomar decisiones de lo que no entienden. Lo único que van a conseguir es aumentar la lista del paro y privar a nuestros alumnos/as de excelentes profesionales.

Por qué no prueba a hacer unas listas paralelas, de las que alimentar la escuela: experiencia y noveles. La mezcla es estupenda e interesante. Es una idea sencilla. Y sabe lo de la Navaja de Ockham… No somos lo suficientemente ignorantes para creernos su discurso. Lo suficientemente educados para saber diferenciar un discurso serio… A ver si vamos copiando a la presidenta de Finlandia.

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